II.-  Jesús no es «la selección del pueblo».

II.- Jesús no es «la selección del pueblo».

Pero ¡ningún hombre puede evitar tomar una decisión respecto a Cristo!



  1. Para ver la intranquilidad e indecisión del gobernante romano.
  2. Una vez tras otra salió a la multitud, luego entró para interrogar a Jesús, todo esto mientras buscaba alguna manera de evitar tener que tomar una decisión.
  3. A Pilato le advirtió su esposa y su propia conciencia y, sin embargo, con toda intención entregó a Cristo para que lo crucificaran. Es cierto que este era el plan de Dios (Hch 2.23), pero Pilato no puede ser considerado exento de culpa.
  4. Hechos 3.13 pone mucha de la culpa sobre los judíos mismos.